Actividades extraescolares

Si nos planteamos que la finalidad de la educación está en conseguir el pleno desarrollo de la personalidad del alumnado, no podemos basarnos únicamente en la faceta intelectual/saber científico, dejando de lado las facetas corporal, afectiva, social y ética-moral. Nuestro papel como educadores no se basa meramente en formar jóvenes intelectualmente, sino en educarlos íntegramente, fomentando los valores básicos y, sobre todo, potenciando determinadas actitudes para conseguir ciudadanos plenos que participen activamente en la sociedad.

Por todo esto las actividades extraescolares son un espacio idóneo, diríamos que imprescindible dentro de  centro educativo, para alcanzar este objetivo básico y los que enumeramos a continuación:

  • Completar los conocimientos adquiridos en el aula.
  • Desarrollar el espíritu crítico y fomentar el interés del alumnado por todo lo que constituye nuestro mundo.
  • Favorecer específicamente la realización de actividades que integren o que desarrollen temas transversales.
  • Impulsar actividades de grupo que exijan tareas comunitarias y que desarrollen actitudes solidarias, tolerantes y sin discriminación de sexos, capacidades, culturas,...
  • Impulsar la preocupación del alumnado por su entorno.